Para los aficionados a la recogida de setas, es este el momento. Aunque el Hayedo de Carrales es coto privado de setas, siempre se puede adquirir el permiso, pagando la cuota correspondiente.
Ni los cerezos están en flor ni las hayas rebosan de hojas, pero llega el otoño y los amantes de la naturaleza saben que ésta es la época perfecta para hacer una escapada rural. Es el momento de salir a buscar setas, esperar a las aves migratorias. participar en fiestas gastronómicas y recorrer senderos para maravillarse con paisajes teñidos de rojos, amarillos y ocres que dan otra dimensión a cualquier viaje.
El Hayedo de Carrales con sus mas de 10 kilómetros de longitud es una de esas joyas, donde perderse y escuchar su silencio es toda una experiencia.